logistica-empresa

Existe una máxima en logística que dice: “no hagas hoy lo que puedas hacer mañana”. Se trata de un principio que, bien aplicado, aporta buenos resultados.

Aunque parezca una contradicción con lo que hemos oido siempre de “no dejes para mañana lo que puedas hacer hoy”, en logística ocurre justamente lo contrario.

Por supuesto existe un condicionante que deberemos tener en cuenta y es el hecho que dejarlo para mañana no suponga ningún perjuicio para las partes: clientes, empleados, proveedores, etc. Si no perjudica, indica que tampoco aporta ningún beneficio.

Esta máxima se fundamenta en el hecho constatado de que todos los movimientos en logística, absolutamente todos,  conllevan un coste asociado, por pequeño que sea.

Demorar todos los movimientos hasta el momento necesario de su ejecución nos permite registrar ese coste justo en el momento preciso, ni antes, ni después.

Si analizamos en detalle todas las acciones que se ejecutan en un almacén descubriremos un gran número de acciones que no nos aportan absolutamente nada, por ejemplo cambiar palets de un sitio a otro, rellenar ubicaciones de producto que no aún están vacías, preparar pedidos que saldrán en fecha futura, etc.  De lo único que sirven es para rellenar tiempos muertos de operarios que podrían dedicarse a tareas mas productivas.

El análisis detallado de este principio ayuda al incremento de la eficiencia operativa.

Comparte contenidos